No todos los días se ve volar la cumbre de un faro. El icónico Faro de las Islas Cíes protagoniza desde primera hora de la mañana de hoy una delicada y espectacular maniobra, extremadamente complicada, que culminará con la instalación de una nueva linterna transportada en piezas por un helicóptero.
Tras viajar en barco desde Bouzas hasta el muelle de Carracido ayer martes, las dos piezas principales que forman la linterna del faro emprendieron su último tramo por los aires. En un despliegue de gran precisión que está dejando imágenes impactantes sobre la ría, un helicóptero especializado está elevando uno a uno los componentes hasta la cima, entre los que destacan el cuerpo acristalado de 1.000 kilos, o la gran cúpula metálica superior de 1.500 kilos. Una vez arriba, los equipos técnicos trabajarán codo con codo para encajar y ensamblar cada pieza en su sitio definitivo.
Con esta intervención, a la que la Autoridad Portuaria de Vigo ha destinado más de 300.000€, el histórico faro se quitará de encima años de desgaste provocados por la dureza del clima marino. Los trabajos están siendo llevados a cabo por Excavaciones y Construcciones Laureano Covelo, S.A., que cuenta con Mediterráneo Señales Marítimas, S.L., empresa especializada encargada de coordinar los trabajos relacionados con el montaje de la linterna. Por su parte, la operación de transporte e izado ha sido realizada con la participación de Helitrans Pyrinees, S.L., responsable de las operaciones con helicóptero. La operativa está siendo supervisada en todo momento por personal del Área de Infraestructuras, el Departamento de Obras y Economía Azul y la División de Transición Ecológica y Sostenibilidad de la APV, con el equipo de Señales Marítimas al frente.
Energía limpia para seguir iluminando la ría
Aprovechando esta puesta a punto, el Puerto de Vigo ha dado un paso más en su compromiso con las Islas Cíes, instalando una nueva planta de energía fotovoltaica. Así, y gracias a las mejoras en la cubierta y a los nuevos paneles y baterías, el faro ganará en autonomía y reducirá sus emisiones, utilizando la energía del sol para mantener encendida su luz cada noche con el máximo respeto por este enclave natural.
Sin embargo, esta renovación es solo el primer paso del plan urdido desde el organismo que preside Carlos Botana para cuidar y poner en valor el patrimonio marítimo del puerto, ya que la Autoridad Portuaria prevé rehabilitar el edificio anexo al faro para darle una segunda vida y convertirlo en un pequeño museo donde los visitantes puedan descubrir las historias de los antiguos fareros, los barcos hundidos que yacen en la ría y la gran riqueza natural de este rincón del Atlántico.