La reunión del Consejo de Administración del Port de Barcelona ha iniciado el proceso de licitación del gran nudo viario que conectará los nuevos accesos con la red de carreteras del recinto portuario. El proyecto contempla la construcción de una gran rotonda elevada sobre la antigua desembocadura del río Llobregat, que facilitará la movilidad de vehículos en la zona sur del recinto portuario.
Esta infraestructura se convertirá en la actuación viaria más importante del Port de Barcelona, ya que permitirá absorber el incremento de tráfico derivado de la construcción de los nuevos accesos viarios al Port de Barcelona y del futuro muelle Catalunya, así como de la ampliación de las instalaciones del muelle Prat, que concentrará prácticamente todo el tráfico de contenedores del puerto en la zona sur.
La nueva infraestructura será compatible con el gran complejo ferroviario que se desarrollará en el antiguo cauce del río Llobregat. Además, incluye la construcción de una gran galería de servicios que permitirá la interconexión bajo el nudo viario y bajo toda la infraestructura ferroviaria. Esta circunstancia justifica la elección de una rotonda elevada con tres grandes ramales de entrada y salida.
El primero de estos ramales conectará con la futura autovía de acceso al puerto; el segundo, con las terminales de contenedores situadas en la zona sur; y el tercero, con las terminales ubicadas al norte de la antigua desembocadura del río.
Este último ramal tendrá carácter provisional, ya que la conexión definitiva con la zona norte del puerto, mediante un viaducto elevado, deberá construirse una vez ejecutado el futuro punto de atraque tipo pantalán 35B, que condicionará los espacios necesarios para desarrollar este tramo.
El importe del proyecto de obras —98 millones de euros, IVA no incluido— y el plazo de ejecución previsto, de tres años y medio, hacen que el proceso de licitación deba ser aprobado por el Consejo de Ministros.